jueves, 15 de mayo de 2014
lunes, 12 de mayo de 2014
LEER DESDE INTERNET
Algunos lectores no digieren lecturas largas (novelas, etc) y sin embargo son más permeables a lecturas cortas. Este documento es un inventario de enlaces para leer desde Internet.
Una biblioteca de Cuentos
Selecciona Autor y Título, ctrl+click. Se puede leer cada cuento con música.
Oscar Wilde
El príncipe feliz
Paulo Coelho
Cuidado con los recuerdos
Cuento de Navidad
El hombre que perdonaba
Ahuyentar los fantasmas
El llanto del desierto
Un cuento de Navidad
Mario Benedetti
El otro yo
Los Pocillos
El sexo de los ángeles
Conciliar el sueño
Jorge Bucay
El elefante encadenado
Animarse a volar
La alegoría del carruaje
Amarse con los ojos abiertos
El oso
Galletitas
El buscador
La cobija
Intentaré ser fresia
Eduardo Galeano
Celebración de la fantasía
La función del arte I
La dignidad del arte
Para la cátedra de literatura
Los adioses
La puerta
El mundo
El diagnóstico y la terapeuta
Palabras
La desmemoria
La yerba mate
Historia de tres mujeres
Eladio Bulnes Jiménez
Ayer
Deepak Chopra
El sendero del mago
Oliverio Girondo
El lado oscuro del corazón
Silvina Ocampo
Amada en el amado
Jaime Sabines
Me encanta Dios
Julio Cortázar
Casa tomada
Lazos de familia
Instrucciones para llorar
Los Parques
Aplastamiento de las gotas
Horacio Quiroga
El almohadón de plumas
Juana de Ibarbourou
Puñados de Polvo
Vestidos nuevos
EnriqueMariscal
La casa de los mil espejos
El corcho
Isabel Allende
Eva Luna
Carlos Castañeda
Caminos del corazón
Octavio Paz
Mi vida con la ola
Edgar Allan Poe
El retrato oval
Marcelo Ferrer
¿Nadie muere en las vísperas?
Yuri Tabak
Las almas de los hombres cuando mueren
Las llaves únicas
Juan José Mestre
Lémures
La travesura
Christian Andersen
La niña de los fósforos
Jonás Diego Villarrubia Ruiz
El primer sueño
Gabriel García Marquez
Remedios la bella
Manuel Mujica Lainez
El Hombrecito del Azulejo
Kahlil Gibran
Sobre los hijos
Un Cuento
Beatriz Martinelli
Una vieja historia
Poldy Bird
Mar solo
Un llanto azul
Aquella luz
Que el amor sea suficiente
La Huella
El hilo que conecta todo
Carta
Cajitas
No quisiera morirme sin volver a verte
Para que el mundo no se quede a oscuras
La palabra que cure las heridas
Como se hace un poema
Buscándonos
La mitad de un recuerdo cada uno
Te cantaré amor para que duermas
Ya vendieron el piano
País de Luz
Pasarán cosas
Un agujero en el zapato
Autores Varios
Canción del corazón
La casa de la soledad
La marioneta de trapo
Estrellas de mar
El perro Fernando
Apurada
Cara de ángel
Una biblioteca de Cuentos
Selecciona Autor y Título, ctrl+click. Se puede leer cada cuento con música.
Oscar Wilde
El príncipe feliz
Paulo Coelho
Cuidado con los recuerdos
Cuento de Navidad
El hombre que perdonaba
Ahuyentar los fantasmas
El llanto del desierto
Un cuento de Navidad
Mario Benedetti
El otro yo
Los Pocillos
El sexo de los ángeles
Conciliar el sueño
Jorge Bucay
El elefante encadenado
Animarse a volar
La alegoría del carruaje
Amarse con los ojos abiertos
El oso
Galletitas
El buscador
La cobija
Intentaré ser fresia
Eduardo Galeano
Celebración de la fantasía
La función del arte I
La dignidad del arte
Para la cátedra de literatura
Los adioses
La puerta
El mundo
El diagnóstico y la terapeuta
Palabras
La desmemoria
La yerba mate
Historia de tres mujeres
Eladio Bulnes Jiménez
Ayer
Deepak Chopra
El sendero del mago
Oliverio Girondo
El lado oscuro del corazón
Silvina Ocampo
Amada en el amado
Jaime Sabines
Me encanta Dios
Julio Cortázar
Casa tomada
Lazos de familia
Instrucciones para llorar
Los Parques
Aplastamiento de las gotas
Horacio Quiroga
El almohadón de plumas
Juana de Ibarbourou
Puñados de Polvo
Vestidos nuevos
EnriqueMariscal
La casa de los mil espejos
El corcho
Isabel Allende
Eva Luna
Carlos Castañeda
Caminos del corazón
Octavio Paz
Mi vida con la ola
Edgar Allan Poe
El retrato oval
Marcelo Ferrer
¿Nadie muere en las vísperas?
Yuri Tabak
Las almas de los hombres cuando mueren
Las llaves únicas
Juan José Mestre
Lémures
La travesura
Christian Andersen
La niña de los fósforos
Jonás Diego Villarrubia Ruiz
El primer sueño
Gabriel García Marquez
Remedios la bella
Manuel Mujica Lainez
El Hombrecito del Azulejo
Kahlil Gibran
Sobre los hijos
Un Cuento
Beatriz Martinelli
Una vieja historia
Poldy Bird
Mar solo
Un llanto azul
Aquella luz
Que el amor sea suficiente
La Huella
El hilo que conecta todo
Carta
Cajitas
No quisiera morirme sin volver a verte
Para que el mundo no se quede a oscuras
La palabra que cure las heridas
Como se hace un poema
Buscándonos
La mitad de un recuerdo cada uno
Te cantaré amor para que duermas
Ya vendieron el piano
País de Luz
Pasarán cosas
Un agujero en el zapato
Autores Varios
Canción del corazón
La casa de la soledad
La marioneta de trapo
Estrellas de mar
El perro Fernando
Apurada
Cara de ángel
BIBLIOTECA CON VALORES
En este enlace, BIBLIOTECA CON VALORES, podéis encontrar una bibliografía seleccionada para trabajar los valores desde la lectura.Las reseñas se encuentran clasificadas por edades y junto a cada una se indica el valor principal que se trabaja.
Los valores son:
- La educación no sexista.
- Educación para la paz y la convivencia.
- Educación medioambiental.
- Educación para la sexualidad y las relaciones afectivas.
- Educación para la interculturalidad.
miércoles, 23 de abril de 2014
23 DE ABRIL: DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO
El 23 de abril es una fecha emblemática para las letras, pues se
conmemora el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, en
coincidencia con el fallecimiento, en el mismo día del año 1616, de
Miguel de Cervantes, William Shakespeare, así como el nacimiento y
muerte de otros célebres autores como el Inca Garcilaso de la Vega.
A continuación os dejamos el Manifiesto de Almudena Grandes con motivo del Día Internacional del Libro
Todos somos Robinsón
Escribir un libro es inventar una isla desierta, modificar con un
punto apenas perceptible el mapa de los sentimientos, de las emociones
humanas, para desear fervientemente un naufragio, la llegada de ese
Robinsón desnudo y desarmado que somos todos los lectores cuando
abrimos por primera vez un libro.
Yo he creado algunas de esas islas, pero he colonizado
muchísimas más. He nadado centenares, quizás miles de veces, hasta el
barco, y he vuelto remando, con madera, con lienzos, con comida, con
armas y municiones para defender mi casa. Y en muchos de esos viajes,
un grano de trigo ha caído en la tierra sin que yo me diera cuenta, y el
sol y la lluvia lo han hecho germinar, y ha crecido una espiga para que
yo pudiera cosecharla, y molerla, y fabricar por fin mi propio pan, un
pan que me ha alimentado mucho más que las tostadas que desayuno
todos los días. Yo he aprendido muchas más cosas en los libros que en
la vida, y he sido feliz, y desgraciada, y me he reído, y he llorado, y me
he asustado, y me he emocionado, y me he enamorado, y me he
desenamorado muchas más veces, porque los libros viven, laten,
palpitan con su propio corazón. La literatura es el telar donde Penélope
teje cada día con los hilos de la vida humana el sudario que desteje cada
noche para empezar otra vez, apenas sale el sol, desde hace miles de
años.
La lectura y la escritura son dos caras de la misma moneda, una
isla desierta y su náufrago. Yo lo sé bien, porque fueron los propios
libros quienes me abocaron a escribir libros, y si antes no hubiera vivido
leyendo, nunca habría podido empezar a escribir. Cuando descubrí la
extraordinaria capacidad de la literatura para multiplicar y enriquecer
mi vida, la prodigiosa generosidad con la que desplegaba ante mis ojos
una infinidad de aventuras, de lugares, de identidades múltiples que sin
embargo eran capaces de superponerse sin conflicto alguno a mi propia
identidad, para coexistir con el tiempo y el espacio de mi vida
verdadera, me enganché a los libros como otros se enganchan al
ejercicio físico, al alcohol, a la velocidad o a la música. Y si alguna vez,
aquel fervor se identificó con la necesidad de autoafirmación de todos
los adolescentes, pronto empezó a confundirse con el puro instinto de
supervivencia de los adultos.
Eso sigue siendo tan cierto que, si en este momento, alguien me
obligara a elegir entre vivir sin leer y vivir sin escribir, estoy segura de
que acabaría renunciando al oficio que he perseguido desde que era una
niña que decía que iba a ser escritora. Porque tal vez sería capaz de
llegar a ser feliz trabajando en otra cosa –una librería literaria, una
papelería bien surtida de rotuladores y lápices de todos los colores, una
ferretería empapelada de cajoncitos con tuercas y tornillos, o una
huerta- pero, para mí, vivir sin leer ya no sería vivir, sino un sucedáneo
insoportable de la vida.
¿Quieren ustedes vivir? Lean.
¿Quieren vivir más años, con más intensidad, más variedad, más
alegría? Lean más.
Déjense llevar por las eternas mareas de una pasión inmortal y
no teman a las olas. Al otro lado de cualquier océano siempre hay una
playa, una isla, un mundo completo que sabrá llamarles por su nombre
y un grano de trigo que les está esperando.
Almudena Grandes
A continuación os dejamos el Manifiesto de Almudena Grandes con motivo del Día Internacional del Libro
Todos somos Robinsón
Escribir un libro es inventar una isla desierta, modificar con un
punto apenas perceptible el mapa de los sentimientos, de las emociones
humanas, para desear fervientemente un naufragio, la llegada de ese
Robinsón desnudo y desarmado que somos todos los lectores cuando
abrimos por primera vez un libro.
Yo he creado algunas de esas islas, pero he colonizado
muchísimas más. He nadado centenares, quizás miles de veces, hasta el
barco, y he vuelto remando, con madera, con lienzos, con comida, con
armas y municiones para defender mi casa. Y en muchos de esos viajes,
un grano de trigo ha caído en la tierra sin que yo me diera cuenta, y el
sol y la lluvia lo han hecho germinar, y ha crecido una espiga para que
yo pudiera cosecharla, y molerla, y fabricar por fin mi propio pan, un
pan que me ha alimentado mucho más que las tostadas que desayuno
todos los días. Yo he aprendido muchas más cosas en los libros que en
la vida, y he sido feliz, y desgraciada, y me he reído, y he llorado, y me
he asustado, y me he emocionado, y me he enamorado, y me he
desenamorado muchas más veces, porque los libros viven, laten,
palpitan con su propio corazón. La literatura es el telar donde Penélope
teje cada día con los hilos de la vida humana el sudario que desteje cada
noche para empezar otra vez, apenas sale el sol, desde hace miles de
años.
La lectura y la escritura son dos caras de la misma moneda, una
isla desierta y su náufrago. Yo lo sé bien, porque fueron los propios
libros quienes me abocaron a escribir libros, y si antes no hubiera vivido
leyendo, nunca habría podido empezar a escribir. Cuando descubrí la
extraordinaria capacidad de la literatura para multiplicar y enriquecer
mi vida, la prodigiosa generosidad con la que desplegaba ante mis ojos
una infinidad de aventuras, de lugares, de identidades múltiples que sin
embargo eran capaces de superponerse sin conflicto alguno a mi propia
identidad, para coexistir con el tiempo y el espacio de mi vida
verdadera, me enganché a los libros como otros se enganchan al
ejercicio físico, al alcohol, a la velocidad o a la música. Y si alguna vez,
aquel fervor se identificó con la necesidad de autoafirmación de todos
los adolescentes, pronto empezó a confundirse con el puro instinto de
supervivencia de los adultos.
Eso sigue siendo tan cierto que, si en este momento, alguien me
obligara a elegir entre vivir sin leer y vivir sin escribir, estoy segura de
que acabaría renunciando al oficio que he perseguido desde que era una
niña que decía que iba a ser escritora. Porque tal vez sería capaz de
llegar a ser feliz trabajando en otra cosa –una librería literaria, una
papelería bien surtida de rotuladores y lápices de todos los colores, una
ferretería empapelada de cajoncitos con tuercas y tornillos, o una
huerta- pero, para mí, vivir sin leer ya no sería vivir, sino un sucedáneo
insoportable de la vida.
¿Quieren ustedes vivir? Lean.
¿Quieren vivir más años, con más intensidad, más variedad, más
alegría? Lean más.
Déjense llevar por las eternas mareas de una pasión inmortal y
no teman a las olas. Al otro lado de cualquier océano siempre hay una
playa, una isla, un mundo completo que sabrá llamarles por su nombre
y un grano de trigo que les está esperando.
Almudena Grandes
lunes, 14 de abril de 2014
EL GATO DEL MAGO
EL GATO DEL MAGO
Este es otra de las historias que trabajaremos en la Semana Cultural. Además de divertirnos con trucos de magia, jugaremos con las rimas y la poesía y sobre todo descubriremos que lo más importante es darnos cuenta que ser nosotros mismos es lo mejor.
¿QUIÉN AYUDA EN CASA?
¿QUIÉN AYUDA EN CASA?
Este es el libro de Ricardo Alcántara, que vamos a trabajar en el colegio durante la semana cultural y con motivo de la celebración del libro.
Esta historia nos invita a reflexionar sobre el duro trabajo de muchas mamás, amas de casa y la necesidad de compartir las tareas del hogar.
martes, 1 de abril de 2014
POESÍA EN EL NARANJO
Con motivo de la celebración de la semana cultural, que haremos coincidir con el día del libro, este curso, los maestros y maestras del colegio hemos decidido trabajar la poesía.
Aprovecharemos también para conocer y profundizar en las figuras de Machado y Juan Ramón Jiménez.
En este espacio, hemos recogido un abanico de posibilidades para trabajar el poema y los poetas.
POESÍA EN EL NARANJO
Aprovecharemos también para conocer y profundizar en las figuras de Machado y Juan Ramón Jiménez.
En este espacio, hemos recogido un abanico de posibilidades para trabajar el poema y los poetas.
POESÍA EN EL NARANJO
viernes, 21 de marzo de 2014
jueves, 13 de febrero de 2014
CUENTOS PARA REFLEXIONAR
Aquí tenéis una selección de páginas webs con cuentos para pensar sobre distintos aspectos de la vida.
lunes, 10 de febrero de 2014
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
En este enlace podéis encontrar actividades para conocer mejor a Juan Ramón Jiménez y su obra.
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ EN EL NARANJO
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ EN EL NARANJO
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